miércoles, 2 de mayo de 2012

Perdidos.

El sol calienta el banco donde estoy sentada junto a ti. Pasa el tiempo pero detengo el reloj tratando de entender tus silencios, rendida levanto la vista, quizá buscando una respuesta y las agujas vuelven a avanzar con su suave tic tac.
A lo lejos la noria no para de dar vueltas, no hay aire y su movimiento se vuelve inexplicable, dudas en el viento.
- Soy yo, dices rompiendo el silencio, no termino de encontrar la dirección, ni el camino.
Una fuerte brisa golpea en ese momento mi cara y se dibujan miedos en forma de agua.
No te preocupes, dices, es el trazo del
Mapa no el destino aquello que se esconde.

lunes, 30 de abril de 2012

"Tardes de arena mojada"

Me pregunto si siempre será igual, si hay algún mito como el de Ares y Perséfone, que justifique esta lluvia y este mal tiempo siempre que tenemos puente. Igual simplemente se trata de lógica, si hay puente tiene que haber agua, sino ¿Qué sentido tendría?
La verdad es que a mi no me importa mucho, siempre me han gustado las "tardes de arena mojada" y desde hace tiempo he aprendido a valorar de nuevo ese olor que se queda en las calles. Es genial tener a alguien con quien poder dibujar con las gotas de lluvia que se quedan, ahora sí, detrás del cristal.
Contigo la lluvia siempre trae arcoíris de sueños.
 Llueve, como cada puente, como en Semana Santa, pero para que negarlo, me encanta la lluvia, soy de ese tipo de gente.
Karol Conti.

martes, 3 de abril de 2012

Arcoiris de tu mirada

Desde hace unos meses me gusta más la lluvia, deja ese olor a tierra mojada sin tener que mezclarse primero en mi cara.
Puedo abrir la ventana sin tener que gritar nada y poco importa que las gotas mojen alguna servilleta usada. Desde hace unos meses de arcoiris pinto nuestra cama sin necesidad de tormentas ni reparaciones del alma, y poco importa que las gotas no mojen más que mis ventanas, si en el cielo las estrellas no esconden nada que no pueda encontrar en el arcoiris de tu mirada.
Karol Conti
( para B.L)

lunes, 2 de abril de 2012

Polvos de ayer.

Me rasco la barbilla con mi mano llena de ese polvo blanco que ahora llena mi pared. Es la última raya que hago, el fin de la cuenta atrás. Han sido tantas horas de trabajo que suena a libertad, a volver a empezar.
Miro hacia la pared y me pregunto cuando empecé a marcar días y por qué deje que llegara tan lejos. Da igual, ahora ya no hay remedio.

En la habitacion el eco de reproches me recuerda que ya nada es como antes y con la certeza de que nunca volverá a serlo cierro la puerta.

jueves, 2 de febrero de 2012

Sabor a Oriente

Kilómetros de aventura,
un viaje que pocos entenderían,
arriesgada y dispuesta a todo
te vas para empezar tu vida.

Calles repletas de olores distintos,
sabores orientales que ya llevas contigo.
Brillan estrellas de un nuevo deseo
¡Que pena que vaya a ser tan lejos!

Palabras desconocidas
silban en el viento,
ahora sueños descalzos
se sientan en el suelo.

Kilómetros de aventura.
Comienza aquí vuestro cuento.
Y poco importa la distancia,
sonreiremos ante el mismo cielo.

Karol Conti.
(Para E.L muchísima suerte)

miércoles, 1 de febrero de 2012

El viaje

Al fondo aquel bebé llorando pidiendo a gritos un abrazo, a mi lado tus ojos húmedos y esa medio sonrisa esperando que yo también dijera algo. " Pobre niño lleva todo el viaje llorando" me giro y de nuevo esa extraña sensación de no saber que estás esperando. La madre del pequeño le balancea suavemente y le susurra algo muy bajito y el silencio en el autobús se hace eco. Me acerco a ti despacio y te susurro que te amo.
Karol Conti
(B.L)

viernes, 27 de enero de 2012

Porque si.

Quizá me cuesta encontrar las razones.
Me veo a mi misma como uno de esos niños de primaria, releyendo una y otra vez ese texto donde la maestra asegura que están las respuestas, pero sin encontrar un motivo con el que quedarme satisfecha.

Podría decirte que eres genial o super genial como en aquella obra, podría utilizar tópicos y hablarte de frutas, de destinos y caminos encontrados, podría decirte que simplemente has logrado que olvide mis botas alegres en el viejo zapatero, ese que un día parecía sacado de mis sueños, porque ahora me calzo mis pies con nuestros sueños, pero nada de esto explica nada.

Podría emplear aquella frase que un día me abrió tantas puertas, simplemente eres interesante. Y podría dejar que alguna de las viejas poesías que te escribía intentaran dibujarte mi sonrisa en tu cara, pero se que nada de eso explica lo que siento.

Así que aquí estoy, sentada en el ordenador sin encontrar las respuestas entre tanta letra, entre tantas razones, entre tantas sonrisas. De nuevo como uno de esos niños de primaria, o de infantil quizá, con sus sinceras y simples respuestas, Te quiero porque Te quiero.

Karol Conti.
( B.L)